miércoles, 26 de diciembre de 2012

Felicitaciones de un optimista a largo plazo

Si en algún lugar, en este año 2012, las profecías de los mayas tenían visos de verosimilitud, era en nuestro país. Los políticos que nos han gobernado y los que nos gobiernan venían preparando el apocalipsis desde hacía tiempo: administración catastrófica del dinero público, eclosión milenarista de las sectas nacionalistas a punto de ver irrumpir su fin del mundo particular, terroristas en las instituciones, jueces y fiscales serviles con unos políticos irresponsables, corrupciones, indultos para los corruptos… Y para colmo, el Barça le saca 16 puntos al Madrid. ¿No era todo ello anuncio suficiente de que el Día del Juicio estaba cerca?

Pero no nos miremos el ombligo demasiado. Ampliando la perspectiva, es posible observar cómo el mundo sigue avanzando y el bien le va ganando posiciones al mal: según el Instituto de Estudios para la Paz de Oslo, este año han muerto menos personas en guerras que en ningún otro año en el último siglo; lo que es lo mismo que decir que es el año con menos víctimas bélicas de la historia. Por otro lado, el objetivo que las Naciones Unidas se plantearon en 1990 de reducir el número de habitantes del planeta bajo el umbral de la pobreza a la mitad para el año 2015 se alcanzó ya en 2008; podemos decir, pues, que estamos en el momento de la historia de la humanidad con menores índices globales de pobreza. Además, nunca antes ha habido tanto progreso científico y tanta democracia en el mundo como en 2012. Y por si fuera poco: Messi es un año más viejo que en el 2011, y así, pasito a pasito…

De modo que, pletórico de ilusión y realizando los debidos ajustes y puenteos, puedo mandarte un mensaje bien informado aunque optimista: ¡Feliz año 2014 y ss!